Eran aproximadamente la una de la
mañana cuando se me ocurrió el tema de esta semana. Realmente poco hablamos de
él. En estos tiempos salimos de un ruido
para entrar en otro, pareciera que es casi imposible mantenernos en silencio
porque entre la pensadera y el blablabla, vamos convirtiendo nuestras
vidas en una bullaranga constante.
Es necesario afirmar que desde hace
dos años el silencio se ha convertido en mi alto pana y gran aliado. Y es que
diariamente aparto algunos minutos de mi tiempo para fortalecer y mejorar mi
calidad de vida. De esta manera, muestra realidades que son imposibles
escucharlas cuando lo escandaloso del mundo exterior aparece golpeando la tranquilidad
necesaria diariamente.
Indiscutiblemente muchas cosas han
cambiado. He aprendido que el silencio enamora, acaricia, a veces da paz, pero
en otras oportunidades golpea. También habla claro y ‘raspao’, para que puedas
entenderlo, debes tener una relación sincera con él, donde tu mundo interno
tenga la disposición real de captar el mensaje. Aunque parezca una locura, el
silencio tiene hermosos colores si tu mente lo permite, pero estos pueden ser
bien oscuros si estás en las profundidades de una piscina empantanada.
Las circunstancias de la vida lo
llevan a uno entender la importancia del silencio, me lo gozo y también tomo
suficiente tiempo para abrazarlo, ahora capto con suma claridad cada uno de sus
mensajes, metafóricamente hablando. Anteriormente generaba mucha ansiedad en mí
que asfixiaba la vida, era un compañero absurdo y maltratador. En la actualidad,
reconozco que mi estilo de vida de hace unos meses era extremadamente
ensordecedor y era imposible callar, así fuera unos segundos.
Quiero destacar que no soy coach de
nada, sino que simplemente la vida me ha ido adaptando de acuerdo a los cambios
que se han ido atravesando en este transitar de subidas y bajadas, después de
rodar a veces con freno y otras no, aprendí que los espacios para mi silencio
no serán violentados por nada ni por nadie y los respetaré y valoraré mientras
esté por estas calles.
Realmente deseo que, si leíste
completo este artículo, experimentes la necesidad de reconciliarte contigo a
través del silencio y pongas en su respectivo lugar todo aquello que llegue a
perturbarlo. Cada uno vive sus experiencias de forma distinta y ésta a mí me
resultó.
Shitooooo, el silencio llegó para quedarse.
(MPS)
