Qué difícil es en estos tiempos entablar una conversación con alguien que te mire a la cara. De por sí, ahora las reuniones son pocas y si las hay pues, prácticamente nadie habla, y lo que se ve es mucha gente con sus miradas perdidas en el celular. Para mí no hay nada más agradable que intercambiar ideas, criterios, experiencias y tantas cosas de la vida y quizás muchos se lo están perdiendo.
La tecnología cada día tiene un rol
importante en el proceso comunicacional de la humanidad, sin embargo es
interesante destacar que esta a su vez, ha logrado un distanciamiento en las
personas. Los invito a que hagan un recorrido visual a su alrededor y fíjese
cuántos hablan entre ellos y cuántos están babeados (as) pegaditos (as) a la
pantalla del celular. Aquí desde mi
rincón puedo afirmar por lo que veo, que
existe un número relevante de gente que casi le apagó la luz a la interacción
con amigos y familiares, aclaro esa de verse a los ojos mientras se habla.
En estos días de pandemia, el uso del
aparatico adictivo se ha acrecentado debido a que se ha convertido en una
importante herramienta académica y laboral. Esto es entendible, pero que
después de cumplir con tus actividades, sigas con él en las manos, me hace
pensar que hay algo fuera de toda normalidad. La dependencia cada vez es más
alarmante aunque no lo creas. Si estás
en esa, ya perteneces al mundo de los NOMOFÓBICOS.
La NOMOFOBIA
en la actualidad está haciendo estragos en el proceso de socialización de
muchos. Ojo esto está pasando en todas las edades, estratos sociales, y sexos.
De alguna u otra manera la adicción al celular llegó a la vida para controlarte
cada segundo y de paso no hay vacuna y su apego es tan peligroso como el bicho
que anda rodando por el mundo.
Para unos es muy fácil ser asocial, no entro
en ese lote, me gusta hablar demasiado. Últimamente estoy viendo gente más
solitaria, mis buenos amigos son expertos en comunicarse en las redes sociales,
pero son distantes de las conversaciones personales. Es importante destacar que
la Nomofóbia está catalogada como una patología que no es solo de chamos,
también he observado a gente de la juventud prolongada (mayores de 50 años) con
esta relación inquebrantable con “este inocente aparatico”.
¿Quieres saber si eres Homofóbico?, aquí te dejo
algunos síntomas: ansiedad, taquicardia constante, dolor de cabeza, insomnio y
hasta depresión.