El título
de este artículo expresa todo lo sucedido el 21-N. La actividad fue tema de
conversación desde hace algunos años, pero la dirigencia política pasaba por
encima para no embarrarse más de lo que estaban. Por eso y mucho más son los
responsables de lo que aconteció el pasado domingo en complicidad con el
régimen.
Los que
decidimos no ejercer el derecho al voto, dimos un paso al frente convencidos de
que las condiciones no estaban dadas. En mi caso es la segunda vez que lo
hacía, me imagino que recordarán cuando
nos llamaron a no participar en unas elecciones y siempre se inventaron una
vaina loca y muy obedientes los acompañamos. Es decir, nunca les hemos fallado
a la pseudo oposición venezolana. Sin embargo los tiempos han cambiado y mucho.
El 21-N
quedó registrado que muchos decidimos hacer un acto de desobediencia civil y no
asistir como borregos a la convocatoria. Por mi parte me cansé y soy
responsable de mis decisiones en cuanto a participación electoral se refiera.
Quienes no
participamos en este circo, nos han satanizado como les ha dado la gana:
familiares, amigos, políticos e igualmente colegas Periodistas, además de la
gran tarima de las redes sociales. A ellos les digo que profundicen sus
análisis sobre la actual coyuntura política que sigue destruyendo a Venezuela.
Entiendan no es votar por votar o “porque soy más demócrata que tu”.
Es
necesario que conozcan, sin mover la cabeza de un lado a otro como un ventilador,
que con gobiernos CLEPTOCRÁTICOS, la
corrupción se fortalece y esos que se denominan opositores la siguen
oxigenando, para de esta manera proteger sus nefastos intereses.
Para que
esto termine tenemos que asumir nuestras responsabilidades como ciudadanos.
Tenemos que comenzar a exigir cuando los incompetentes incumplan y no
solucionen los múltiples problemas de la sociedad. El silencio se ha convertido
en cómplice de la destrucción. Sin condiciones no habrá más participación.
NO SOY
OPOSITORA…SOY CIUDADANA. (MPS)