miércoles, 29 de diciembre de 2021

Celular… sal de ese cuerpo


    

    Qué difícil es en estos tiempos entablar una conversación con alguien que te mire a la cara. De por sí,  ahora las reuniones son pocas y si las hay pues, prácticamente nadie habla, y lo que se ve es mucha gente con sus miradas perdidas en el celular. Para mí no hay nada más agradable que intercambiar ideas, criterios, experiencias y tantas cosas de la vida y quizás muchos se lo están perdiendo.


   La tecnología cada día tiene un rol importante en el proceso comunicacional de la humanidad, sin embargo es interesante destacar que esta a su vez, ha logrado un distanciamiento en las personas. Los invito a que hagan un recorrido visual a su alrededor y fíjese cuántos hablan entre ellos y cuántos están babeados (as) pegaditos (as) a la pantalla del celular.  Aquí desde mi rincón puedo afirmar por lo que veo,  que existe un número relevante de gente que casi le apagó la luz a la interacción con amigos y familiares, aclaro esa de verse a los ojos mientras se habla.


   En estos días de pandemia, el uso del aparatico adictivo se ha acrecentado debido a que se ha convertido en una importante herramienta académica y laboral. Esto es entendible, pero que después de cumplir con tus actividades, sigas con él en las manos, me hace pensar que hay algo fuera de toda normalidad. La dependencia cada vez es más alarmante aunque no lo creas.  Si estás en esa, ya perteneces al mundo de los NOMOFÓBICOS.


   La NOMOFOBIA en la actualidad está haciendo estragos en el proceso de socialización de muchos. Ojo esto está pasando en todas las edades, estratos sociales, y sexos. De alguna u otra manera la adicción al celular llegó a la vida para controlarte cada segundo y de paso no hay vacuna y su apego es tan peligroso como el bicho que anda rodando por el mundo.


  Para unos es muy fácil ser asocial, no entro en ese lote, me gusta hablar demasiado. Últimamente estoy viendo gente más solitaria, mis buenos amigos son expertos en comunicarse en las redes sociales, pero son distantes de las conversaciones personales. Es importante destacar que la Nomofóbia está catalogada como una patología que no es solo de chamos, también he observado a gente de la juventud prolongada (mayores de 50 años) con esta relación inquebrantable con “este inocente aparatico”.


 ¿Quieres saber si eres Homofóbico?, aquí te dejo algunos síntomas: ansiedad, taquicardia constante, dolor de cabeza, insomnio y hasta depresión.


  Si eres esclavo de tu celular y no puedes dejarlo ni para ir al baño, te recomiendo que busques ayuda psicológica. Aunque no lo creas, lo estás necesitando. También te recuerdo que el afecto no se demuestra con un emoticon y la Nomofobia te va excluyendo de lo que realmente te mereces.  (MPS)